En la actualidad es probable que todos hayamos escuchado la palabra "ciberbullying", sin embargo, no estoy tan seguro de que todos la conozcamos tal y como es. Por lo tanto, me gustaría empezar respondiendo a la siguiente pregunta: ¿qué es el ciberbullying?
De manera resumida podemos decir que el ciberacoso o ciberbullying es un tipo de bullying, quizás un tanto indirecto, que se lleva a cabo a través de las redes sociales y las nuevas tecnologías en general. Como en todo tipo de acoso escolar, este tipo de interacción se basa en la emisión de una conducta de forma intencional con el objetivo de dañar o vejar a otra persona, estableciendo una relación de desigualdad entre ambos sujetos y siendo estable en el tiempo. Es decir, ciertas personas aprovechan el poder de las nuevas tecnologías para causar daño a otras, pero todo ello a través de la red.
Es cierto que el acoso, desgraciadamente, es algo que siempre ha estado presente en la sociedad, pero en la actualidad este se ha ido reproduciendo exponencialmente, sobre todo por la
aparición de las TICS, por lo tanto, ¿qué hace que las TICS sean un "combustible perfecto" para el ciberacoso?
- En primer lugar nos encontramos con el anonimato, ya que ofrece una situación de ventaja al acosador y una menor posibilidad de defensa a la víctima.
- La falta de una percepción directa del daño puede generar un ciberacoso mucho más agresivo y violento, donde la empatía del acosador se vuelve inexistente por la invisibilización de la otra persona.
- Además, la adopción de roles imaginarios también puede fortalecer al acosador y medrar a la víctima.

Son muchos los que creen que el ciberbullying es un problema que debemos solucionar entre todos, pero muy pocos lo que lo llevan a la práctica, y es que... ¿realmente son tantas las personas que sufren este ciberacoso?
La respuesta es tajante y las cifras no dejan lugar a dudas: rotundamente sí.
Para ello podemos consultar el siguiente artículo publicado en la página web de RTVE: https://www.rtve.es/noticias/20190205/menos-dos-estudiantes-cada-clase-sufren-ciberacoso-escolar-espana/1879262.shtml
Por otra parte, lo más grave del asunto es quiénes son las principales víctimas de este acoso: niños y jóvenes en edad escolar, por lo cual, aquí es donde debemos entrar en juego los maestros. Según los datos del Ministerio de Educación dirigido por Isabel Celaá, casi la mitad de las víctimas, el 46%, tenía entre 10 y 13 años, mientras el 17% tenía entre 8 y 9. Es decir, más de la mitad de las personas que sufren acoso estudian la educación primaria o los primeros cursos de la ESO. Estos datos hacen aún más complicado detectar estos episodios, ya que los niños no son capaces de dar un paso al frente y contar lo que está sufriendo, sólo el 3,9% de los menores en el último año fue capaz de contarlo.
Siguiendo las ideas del autor Óscar Castillero Mendoza publicadas en su página web, podemos resumir que los efectos que produce este acoso en los niños son variados y muy marcados, desde el descenso en el nivel de autoestima y autoconcepto, pasando por el sentimiento de falta de competencia, la inseguridad... el acoso continuado en el tiempo conlleva depresiones muy severas, y en el peor de los casos, conduce a los jóvenes al suicidio al no poder más soportar la situación, episodios que desgraciadamente se han venido repitiendo en el tiempo.

Tras todo lo expuesto anteriormente, es necesario abordar las posibles soluciones que debemos poner práctica para evitar este ciberacoso. Los maestros, como agentes educativos principales que somos, debemos hacer todo lo que esté en nuestra mano, sin embargo, esta prevención debe empezar desde casa, siguiendo las indicaciones del profesor de la ULL, Manuel Area Moreira en su vídeo "Niños y jóvenes enREDados: uso y abuso de la tecnología digital", podemos enumerar algunas de las medidas más básicas que se han de tomar para evitar estos episodios:
- En primer lugar, no se debe prohibir tajantemente nada, ya que esto solo va a hacer que los jóvenes reaccionen aún peor, se debe llevar a cabo una negociación de la situación, donde aparezca el diálogo entre los miembros de la familia. El objetivo final es que el joven no viva conectado a internet permanentemente.
- Se debe incluir un control parental en aquellas situaciones que sea posible.
- También es conveniente compartir el internet entre todos los miembros de la familia, además de colocarlo en un lugar común para su acceso, no en habitaciones privadas ni nada por el estilo.
- Es absolutamente crucial no pensar ni en dar los más mínimos datos personales por internet, aunque hay que tener especial cuidado ya que estamos rodeados de trampas.
- Por último, hay que pensar en todo momento antes de publicar cualquier cosa, ya que desde que lo hagamos esta va a quedar registrada y es posible que cualquiera tenga acceso a ella.
Pero... ¿qué podemos hacer nosotros como maestros para detectar un posible caso?
Ya vimos anteriormente que son numerosos los niños que no se atreven a contar lo que les pasa, por lo que probablemente sus padres y familiares cercanos sean ajenos a la situación. El maestro debe detectar cualquier pequeño cambio y poner énfasis en ello: desconexión en clase con actitudes de aislamiento y desgana, bajón en el rendimiento escolar, falta de apetito en descansos o comedor escolar, ausencia de contacto visual, ansiedad por conectarse a la red... son algunos de los innumerables indicios que pueden desembocar en el ciberbullying, por ello es importante detectarlos a tiempo y ponerlo rápidamente en conocimiento de todas las partes para empezar a tratarlo cuanto antes, para que la situación no vaya a mayores.
¿Qué hacer si detectamos un caso de ciberbullying?
Siguiendo de nuevo las ideas de Óscar Castillero, en primer lugar, es necesario establecer una comunicación fluida con el alumno y su familia, haciéndolo ver que está en una situación que no merece y en la que no tiene la culpa, ayudando a denunciar el caso y haciendo sentir apoyo continuado. Resulta imprescindible también enseñar y contribuir a recaudar pruebas del acoso con el fin de probar su existencia.
En los últimos años han aparecido diferentes metodologías para paliar el ciberacoso, como el método KiVa, que podemos ver con mayor detenimiento en el siguiente vídeo:
Para ir concluyendo me gustaría realizar una reflexión general, y es que, como hemos podido ver, el ciberbullying es un problema más grave de lo que nos podemos imaginar, una situación que año tras año se cobra numerosas víctimas. Es responsabilidad de la sociedad frenar este auge, hasta que finalmente logremos erradicarlo al 100%. Los niños y jóvenes no han elegido vivir en esta época, la época de las nuevas tecnologías, donde nada más nacer ya conviven con ellas, y en muy poco tiempo son capaces de manejarlas con una habilidad envidiable; lo que si podemos hacer es enseñarles a usarlas correctamente, enseñarles a que disfruten de esta oportunidad con la que se han encontrado, y que no hagan de una ventaja un sufrimiento para ellos. Hay que darles pautas desde muy pequeños, hablar con ellos y mostrarles los peligros para que sean conscientes, ya que considero que ocultarle algo a un niño puede llegar a ser peor si algún día son ellos mismos los que se enfrentan a esta situación.
Como maestros, también tratamos con las TICS en el aula, por lo que debemos poner nuestra aportación en la educación tecnológica de los niños, que muchas veces va a ser más crucial que incluso la que se transmite en casa. Debemos dar consejos, dialogar o escuchar todo lo que los niños consideren, e indagar en ellos cuando veamos algo extraño.
En definitiva, desgraciadamente el ciberbullying es algo que no se va a solucionar en un día, pero si es algo que se va a solucionar con la implicación de todas y cada una de las personas que forman esta sociedad, a partir de ello todo será mucho más fácil.
Bibliografía:
Area Moreira, M. (s.f.) Niños y Jóvenes enREDados: uso y abuso de la tecnología digital (Archivo de vídeo). Recuperado 28 febrero, 2020, de https://www.youtube.com/watch?v=dXMbY5h9ZJA
Ciberbullying: ¿Qué es y como lo prevenimos? (2018, 6 agosto). Recuperado 28 febrero, 2020, de https://ayudaenaccion.org/ong/blog/educacion/ciberbullying/
Castillero Mimenza, O. (s.f.). Ciberbullying: analizando las características del acoso virtual. Recuperado 28 febrero, 2020, de https://psicologiaymente.com/social/ciberbullying-acoso-virtual
Educación detecta 5.557 posibles casos de acoso escolar en un año. (2019, 30 abril). Recuperado 28 febrero, 2020, de https://www.elmundo.es/espana/2019/04/30/5cc7f1cdfc6c836f788b4665.html


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